Por: Roberto Fulcar, Ed.D.
(En ocasión de la protesta del PRD y fuerzas aliadas ante el TSE, el 26 de
julio de 2013).
Sin alambradas ni altos muros, sin cercas y sin guardias, sin chalecos antibalas,
sin fusiles ni pistolas, sin gases lacrimógenos, sin sectarismo ni exclusiones,
sin temor ni tremendismo, sin odio y sin rencor.
El PRD de la libertad y la democracia
se ha movilizado hoy, volviendo a las calles que tantas veces ha transitado. El
partido de la esperanza inaugura así una nueva etapa en una ruta que no parece
avistar otro final que no sea la liberación de sus fuerzas contenidas, el
restablecimiento del poder de sus bases, la reasunción de su identidad
ideológica y política, de su alianza con las fuerzas progresistas y el freno al
secuestro de las altas cortes, de los poderes del estado y de la
institucionalidad democrática, al autoritarismo unipartidista que encarna e
impulsa la corporación PLD.
Corrompió y compró buena parte del movimiento sindical y social, corporizó a la
mayoría de los grupos políticos emergentes, dividió y convirtió en su bisagra
al Partido Reformista Social Cristiano, impuso en el Senado y el Congreso
Nacional a ex funcionarios acusados de corrupción, arrebató la mayoría del
poder municipal, impuso la Cámara de Cuentas y demás organismos de
fiscalización.
...Y todo en base al uso abusivo de los recursos del estado, a la corrupción y
el corrompimiento. Por eso orquestaron altas cortes serviles a su impunidad y
pagan una maquinaria mediática para que los pecados no se sepan.
De manera que la manifestación de hoy y las que vendrán no son solamente en
defensa del PRD, sino de la democracia y la institucionalidad; porque no
estamos frente al problema de un partido, sino de la Nación dominicana, cuyo
pedazo más difícil de engüirse es este partido con una impronta tan dilatada en
las luchas libertarias.
Las fuerzas democráticas del país
deben entenderlo así, porque si la corporación PLD logra tragarse al PRD, todo
lo demás terminará siendo sólo postre para el autoritarismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario